"Poetas, músicos y pintores son en esencia iguales pero en formas distintas- dirá Rubén-; es su tarea traer a la tierra las armonías que vagan en el espacio de los cielos y las concepciones impalpables que se agitan en los espacios del espíritu"
Tanto en Rubén como en Juan Ramón la influencia de poetas y pintores franceses y también la de Bécquer causará un deseo de reflejar en su arte la luz, el color y los sonidos:
- Cromatismo:
La paleta de colores y tonalidades que emplea Juan Ramón en sus composiciones es mucho más rica que la de Rubén, quien opta por dos colores básicos: el blanco (albo, opalino, marfileo) y por supuesto el azul con sus múltiples significados: celeste, misterio, inteligencia, belleza interior, la inmensidad. Rubén consigue los efectos pictóricos o impresionistas a través de los contrastes frente a Juan Ramón que prefiere las sinestesias
"sobre el azul, una estrella de plata", "alba dorada", "la pálida reina camina vestida de ropas oscuras"
- Musicalidad:
"Que la poesía tenga una expresión análoga a la música"
La frase anterior es de Juan Ramón, pero creemos que en la poesía de Rubén hay mayores muestras de musicalidad que en la de Juan Ramón: aliteraciones constantes, figuras de repetición, palabras elegidas más por la sonoridad que por el concepto, acentuación rítmica de los versos etc.
"¡Qué arrugas precoces cincela la cara!", "bajo el ala aleve del leve abanico", "los suspiros se escapan de su boca de fresa"
Conclusión:la lírica de Rubén tiende más a la fusión ente palabra y música, mientras que la de Juan Ramón no se concibe sin el deseo de verter "colores" en sus poemas, pero esto no quiere en absoluto decir que no haya plasticidad y/o musicalidad en las composiciones de ambos autores