
GLORIA al buen catalán que hizo a la luz sumisa
- jardinero de ideas, jardinero de sol-,
¡y al pincel y a la pluma, y a la barba y la risa
con que nos hace alegre la vida Rusiñol
( Rubén Darío, Barcelona 1912, recogido en Del Chorro de la fuente)

"Las hojas amarillas caen en la alameda,
en donde vagan tantas parejas amorosas
y en la copa de Otoño, un vago vino queda
en que han de deshojarse, Primavera, tus rosas"
( Rubén Darío, "Versos de otoño" del Canto errante)
* * *
Juan Ramón Jiménez, Poesía, 1917-1923.
RUSIÑOL,Vista del Jardín de la Isla
Colores otoñales , juegos de luces y sombras para representar la Fuente de Apolo, Vertumno o Tripoleno
"...Recorrimos juntos el jardín. Las carreras estaban cubiertas de hojas secas y amarillentas, que el viento arrastraba delante de nosotros con un largo susurro: Los caracoles, inmóviles como viejos paralíticos, tomaban el sol sobre los bancos de piedra: Las flores empezaban a marchitarse en las versallescas canastillas recamadas de mirto, y exhalaban ese aroma indeciso que tiene la melancolía de los recuerdos. En el fondo del laberinto murmuraba la fuente rodeada de cipreses, y el arrullo del agua, parecía difundir por el jardín un sueño pacífico de vejez, de recogimiento y de abandono".
Ramón del Valle-Inclán, Sonata de Otoño
"Aranjuez en otoño que no tiene ( o tiene de otro modo) en los días claros y espléndidos dela primavera. Las largas avenidas desiertas, muestran su fronda amarillenta aurea. Caen lentamentelas hojas: un tapiz muelle, cubre el suelo; entre los claros del ramaje se columbra el pasar de las nubes. En los días opacos el amarillo del follaje concierta- melancólicamente- con el color plomizo, ceniciento del cielo. Y si el viento, a intervalos, mueve las ramas de los árboles y lleva las hojas de un lado para otro, la sensación de otoño-tristeza, anhelo infinito- es completa en estos parajes, entre estos árboles, a lo largo de estas seculares avenidas, solos, rodeados de silencio; y nuestro espíritu se siente sobrecogido,sin saber que esperar y sin poder concretar su inquietud. Un tren silba a lo lejos y pasa rápido, allá en la lontananza, por el extremo de una alameda..."
Azorín "Aranjuez o la sensibilidad española" de Los valores literarios. Mad. ed. Renacimiento, 1913

El hombre no es su traza corporal,
ni es su palabra volandera,
ni lo que haya bien o haya hecho mal,
Todo lo está en moradas interiores,
las almas silenciosamente
como "modos del alma".
Por su parte, Juan Ramón ofrendó al modernista
Martínez Sierra en el prólogo de Paisaje, monografía de arte escrita por Rusiñol
" ... otra melancolia, la melancolia de soledad y de tristeza opresora de las monarquias decrépitas, una tristeza adormilada de los parques reales, inmovilizados en el silencio, como embalsamados en calor y abandono, Versalles españoles,marcados por esta especie de muerte que parece haber caído, sobre toda la obra de 10s Borbones: Borbones de Francia, Borbones de España, dinastías cuyo sudari0 se arrastra y pesa en las alamedas rectas de Aranjuez como en los boscajes de Trianon."
Desde finales del siglo XIX el pueblo acogía la presencia del pintor catalán Santiago Rusiñol, era habitual verle con su caballete, lienzos, paleta y otros accesorios encaminándose hacia los jardines; y a la conclusión, reunirse con sus viejos amigos y esposa en tertulia en los viejos veladores del Restaurante El Rana Verde para disfrutar de su inseparable Pernod. Pero el deterioro físico experimentado por Rusiñol, y la imposibilidad de poder entrar en carruaje hasta el lugar elegido por él para pintar sus jardines de Aranjuez, le hicieron un día volver a Sitges. En su ausencia, Aranjuez le otorgaba por petición popular la plaza a la entrada en el Real Sitio el día 18 de septiembre de 1925. A raíz de un encuentro entre el Rey Alfonso XIII y Rusiñol en Sitges, el pintor catalán volvía a Aranjuez y se le daba un homenaje popular con la rotulación de la plaza el día 2 de octubre de 1930. El día 13 de junio de 1931 Rusiñol moría en Aranjuez.
Fuente: José Luis Lindo Martínez, cronista oficial de El Real Sitio de Aranjuez