ojo por ojo y diente por diente. La tradicional tragedia de
venganza, que exigía vida por
vida, adquiere en Hamlet una
nueva representación, porque
Hamlet busca la verdad y la
justicia. La reflexión, la duda,
los escrúpulos de Hamlet
dilatan morosamente la venganza.
Hamlet es el símbolo de la
indecisión intelectual frente a la necesidad de acArgumento
El rey de Dinamarca muere y
su hermano Claudio sube al
trono. Se casa de manera
repentina con Gertrudis, la
reina, y el príncipe Hamlet
está sumido en una profunda
depresión…
Hamlet encarna a un príncipe
del Renacimiento -buen cortesano, soldado, un joven culto,
de sentimientos nobles- cuya
vida se ve totalmente perturbada tras la aparición del fantasma que le exige venganza.
El choque entre sus ideales
humanistas y la brutal realidad
que le ha sido desvelada le
deja en un estado de agitación
y de indecisión.
La indecisión y vacilación de
Hamlet se deben a motivos de
conciencia. Los valores humanistas de Hamlet se enfrentan
a unas circunstancias adversas.
El fantasma le pide venganza,
pero la venganza es una vuelta
ción.
El dilema de Hamlet, la razón
de su parálisis, parte de una
reflexión: no actuar sería para
él convertirse en cómplice de
un criminal, actuar no es más
que convertirse en el servidor
de un muerto. Matando a su
tío, el príncipe no cumpliría un
destino propio y, lejos de
realizarse, sería simplemente
el instrumento de un sueño
paternal.
Hamlet va más allá de otras
tragedias centradas en la venganza, pues retrata de un modo escalofriante la mezcla de
gloria y sordidez que caracteriza la naturaleza humana.
Hamlet ahonda en temas como la locura, las dudas del
protagonista ante la madre
adúltera y cómplice en el asesinato del padre, y patentiza la
lucha entre la razón y la locura, entre el bien y el mal, indagando en los sentimientos y
pasiones humanas.