Estamos en 1931, aunque los jardines de Aranjuez ya eran viejos conocidos de Valle, a veces a través de una percepción tan similar a la de Rusiñol, cuya obra fue comentada y admirada por el escritor en diversas y anteriores ocasiones. Valle se instala en Aranjuez casualmente a los dos meses de morir el pintor. Son unos y otros jardines decadentes percibidos de un modo similar, donde el espacio y el tiempo no interesan, si acaso la condición de las estaciones.
El escenario de la Sonata de Otoño no me resulta ajeno: sin necesidad de viajar avanza la historia de Bradomín que, a decir verdad, es lo de menos. Los elementos que pueblan la Sonata, símbolos, y por ello más protagonistas que sus personajes, propician esta dulce confusión. Un paseo de otoño que no evita los rincones más prosaicos, me arrastra por las atemporales palabras de Valle.
AMBIENTES ARISTOCRÁTICOS II.

"Las arañas de un salón de baile antiguo,
doran las silenciosas plumas de un abanico viejo"
(Juan ramón Jiménez, Segunda antología)
El ambiente refinado y aristocrático está presente en muchas de las composiciones modernistas, , que se pueblan de princesas, damas, abanicos, salones de baile, palacios....
En ocasiones aparece este ambiente aristocrático en todo su esplendor y en otras como algo que tan solo persiste en el recuerdo
BIBLIOGRAFÍA Y PÁGINAS CONSULTADAS
http://revistas.ucm.es/fll/02104547/articulos/ALHI9494110237A.PDF
EL MUNDO INTERIOR DE RUBÉN DARÍO
Es posible que se tenga la idea de un Rubén Darío preocupado solo por la belleza formal, por la musicalidad y por la creación de mundos imposibles exóticos y lejanos, sin embargo él mismo, consciente de la idea anterior nos cuenta lo siguiente:
"La gritería de trescientas ocas no te impedirá silvano, tocar tu encantadora flauta, con tal de que tu amigo el ruiseñor esté contento de tu melodía. Cuando él no esté para escucharte, cierra los ojos y toca para los habitantes de tu reino interior. ¡Oh pueblo de desunudas ninfas, de rosadas reinas, de amorosas diosas!. Cae a tus pies una rosa, otra rosa, otra rosa ¡Y besos!
Prólogo a Prosas Profanas, Rubén Darío, Obras completas. Mad, Aguilar, 1968
En este sentido, Juan Ramón en Mi Rubén Darío,(libro planeado en vida del poeta de Moguer, pero que vio la luz, después de morir y donde se cuentan además de otros aspectos la relación de amistad y admiración entre los dos poetas) señaló el sentido de prosas profanas:
«Hoy,cuando ha vuelto (Darío) con su misma armonía de hierro de oro, con las mismas rosas en supecho, todos cantaron su marcha triunfal. Al quitarle la armadura, le hemos visto el corazón.Yo ya se lo había visto cuando cantó sus Prosas profanas, embriagado de melancolía"
En Prosas profanas de variospoemas que recogen esa misma actitud autocontemplativa, tan propia del escritor modernista.
Ahí están, por ejemplo, la mirada hacia adentro de «El reino interior, el autoanálisis perpetuo
de «Yo persigo unaforma, encarnado en el cuello siempre interrogante del cisne del estanque,
y la peregrinación interior de «La fuente».
Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,
botón de pensamiento que busca ser la rosa;
se anuncia con un beso que en mis labios se posa
el abrazo imposible de la Venus de Milo.
Adornan verdes palmas el blanco peristilo;
los astros me han predicho la visión de la Diosa;
y en mi alma reposa la luz como reposa
el ave de la luna sobre un lago tranquilo.
Y no hallo sino la palabra que huye,
la iniciación melódica que de la flauta fluye
y la barca del sueño que en el espacio boga;
y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente,
el sollozo continuo del chorro de la fuente
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.

Joven, te ofrezco el don de esta copa de plata
para que un día puedas calmar la sed ardiente,
la sed que con su fuego más que la muerte mata.
Mas debes abrevarte tan sólo en una fuente,
otra agua que la suya tendrá que serte ingrata,
busca su oculto origen en la gruta viviente
donde la interna música de su cristal desata,
junto al árbol que llora y la roca que siente.
Guíete el misterioso eco de su murmullo,
asciende por los riscos ásperos del orgullo,
baja por la constancia y desciende al abismo
cuya estrada sombría guardan siete panteras:
son los Siete Pecados las siete bestias fieras.
Llena la copa y bebe: la fuente está en ti mismo
ÁRBOLES . JUAN RAMÓN

fría y sola con sus árboles;
por las perdidas veredas
no volverá ya nadie»
- Unas veces el árbol es genérico y penetra en el alma del poeta inundándola de todas sus sugerencias:
«Los árboles son amigosde mi alma, y se diría
que tienen para mi alma
no sé qué coplas idílicas...»
En otras es el alma quien persigue en la Naturaleza, saliendo fuera de sí, la manera de completar su existencia:
«Los árboles del jardínestán cargados de niebla:
mi corazón busca en ellos
esa novia que no encuentra»
- El árbol le marca los límites de la vida y de la muerte
Sé bien que soy troncodel árbol de lo eterno.
Sé bien que las estrellas
con mi sangre alimento.
Que son pájaros míos
todos los claros sueños…
Sé bien que cuando el hacha
de la muerte me tale,
se vendrá abajo el firmamento.
Juan Ramón Jiménez Eternidades, 1916-1917.
- O el deseo de una comunicación total con la naturaleza representada en el árbol que a la vez es metáfora del alma del poeta que posibilite reencontrase con su yo interior
“Los árboles se olvidaron
de mi forma de hombre errante,
y con mi forma olvidada,
oía hablar a los árboles”
- Muchas otras el árbol deja de ser genérico y aparecen sus nombres concretos: sauce, álamos, pinos etc.
"Contra el cielo inespresable,
el álamo, ya amarillo,
instala la alta belleza
de su éstasis vespertino.
La luz se recoje en él
como en el nido tranquilo
de su eternidad. Y el álamo
termina bien en sí mismo."
(Juan Ramón Jiménez,La estación total ) .»
«Y esta noche que sufro y que pienso
libertar de esta carne a mi alma,
me he quedado mirando a la luna
a través de las finas acacias”
* * *
"Estoy solo,paseando
por el jardín; las acacias
filtran la luz de una luna
dolorosamente pálida"
Donde se muestra un intento de encuentro de su "yo" con el árbol, en este caso la acacia
COLORES Y SONIDOS DEL MODERNISMO: RUBÉN DARÍO
"Poetas, músicos y pintores son en esencia iguales pero en formas distintas- dirá Rubén-; es su tarea traer a la tierra las armonías que vagan en el espacio de los cielos y las concepciones impalpables que se agitan en los espacios del espíritu"
Tanto en Rubén como en Juan Ramón la influencia de poetas y pintores franceses y también la de Bécquer causará un deseo de reflejar en su arte la luz, el color y los sonidos:
- Cromatismo:
La paleta de colores y tonalidades que emplea Juan Ramón en sus composiciones es mucho más rica que la de Rubén, quien opta por dos colores básicos: el blanco (albo, opalino, marfileo) y por supuesto el azul con sus múltiples significados: celeste, misterio, inteligencia, belleza interior, la inmensidad. Rubén consigue los efectos pictóricos o impresionistas a través de los contrastes frente a Juan Ramón que prefiere las sinestesias
"sobre el azul, una estrella de plata", "alba dorada", "la pálida reina camina vestida de ropas oscuras"
- Musicalidad:
"Que la poesía tenga una expresión análoga a la música"
La frase anterior es de Juan Ramón, pero creemos que en la poesía de Rubén hay mayores muestras de musicalidad que en la de Juan Ramón: aliteraciones constantes, figuras de repetición, palabras elegidas más por la sonoridad que por el concepto, acentuación rítmica de los versos etc.
"¡Qué arrugas precoces cincela la cara!", "bajo el ala aleve del leve abanico", "los suspiros se escapan de su boca de fresa"
Conclusión:la lírica de Rubén tiende más a la fusión ente palabra y música, mientras que la de Juan Ramón no se concibe sin el deseo de verter "colores" en sus poemas, pero esto no quiere en absoluto decir que no haya plasticidad y/o musicalidad en las composiciones de ambos autores
LOS COLORES Y SONIDOS DEL MODERNISMO: JUAN RAMÓN Y RUSIÑOL
En Juan Ramón el color tiene un fuerte contenido simbólico. Aparecen ligados a sus sentimientos o imágenes visuales pues no hay que olvidar que el poeta quiso ser pintor, y en realidad no dejó se serlo nunca, aunque utilizara las palabras en lugar de los pinceles. Admirador y amigo de Rusiñol ( Rubén también lo fue), comparte con el pintor-escritor comparte el mismo gusto por los colores que no olvidemos conlleva una predilección por los mismos temas.
El cuadro de Rusiñol que aparece abajo lleva por título Alegoría de la Poesía, comparemosle con el poema de Juan Ramón que aparece inmediatamente abajo:

HAY UN ORO DULCE Y TRISTE
en la malva de la tarde,
que da realeza a la bella
suntuosidad de los parques.
Y bajo el malva y el oro
se han recogido los árboles
verdes, rosados y verdes
de brotes primaverales.
En el cáliz de la fuente
solloza el agua fragante,
agua de música y lágrima,
nacida bajo la hierba
entre rosas y cristales...
...Ya el corazón se olvidaba
de la vida...; por los parques
todo era cosa de ensueño,
luz de estrellas, alas de ángeles...
Sólo había que esperar
a los luceros; la carne
se hacía incienso y penumbra
por las sendas de los rosales...
Y, de repente, una voz
melancólica y distante,
ha temblado sobre el agua
en el silencio del aire.
Es una voz de mujer
y de piano, es un suave
bienestar para las rosas
soñolientas de la tarde;
Una voz que me va haciendo
llorar por nadie y por alguien
en esta triste y dorada
suntuosidad de los parques.
(de Jardines Lejanos)
Hay en Juan Ramón Jiménez una predilección por el otoño y por el crepúsculo, por lo que no es de extrañar el predominio de los colores dorados (oro, amarillo) y rosados (violeta, escarlata, amatista), aunque en ocasiones aparezcan "mediodías de plenitud celeste".
Aparecen igualmente juegos de luces y sombras representado por los colores verde y plateados; esto es la naturaleza y su reflejo en el agua
EN TORNO AL MODERNISMO

No son, según Valle-Inclán «las extravagancias gramaticales y retóricas» las que pueden ayudar a captar el significado de las corrientes literarias y artísticas modernistas, sino la importancia adquirida en ellas por el mundo de las sensaciones. «La condición característica
de todo el arte moderno, y muy particularmente de la literatura—escribe Valle-Inclán—, es una tendencia a refinar las sensaciones y acrecentarías en el número y en la intensidad». La clave del modernismo literario se encuentra en la «analogía y equivalencia de las sensaciones”, resultado final y congruente del «desenvolvimiento progresivo de los sentidos, que tienden a multiplicar sus diferentes percepciones y corresponderías entre si formando un solo sentido"

"El modernismo —afirma, en 1935, Juan Ramón Jiménez — no fue solamente una tendencia literaria: el modernismo fue una tendencia general. Alcanzó a todo. [...] Porque lo que se llama modernismo no es cosa de escuela ni de forma,sino de actitud. Era el encuentro de nuevo con [a belleza sepultada durante el siglo xix por un tono general de poesía burguesa. Eso es el modernismo:un gran movimiento de entusiasmo y libertad hacia la belleza».
Nicolás ORTEGA CANTERO
BESTIARIO MODERNISTA
Además del cisne, del pavo real y de la mariposa, que merecen entradas aparte, hay muchos más animales que aparecen en las composiciones modernistas. Sobresalen las aves entre el resto por la constante correspondencia entre el cielo y el jardín:
" Soy la promesa alada,
el juramento vivo;
soy quien lleva el recuerdo de la amada
para el enamorado pensativo;
yo soy la dulce reina
que arrulla a su palomo en la montaña.
Yo soy la mensajera
De los tristes y ardientes soñadores
Que van a revolotear diciendo amores
Junto a una perfumada cabellera”
(Rubén Darío "Anagke" de Azul)
"Ante el celeste, supremo acto,
Dioses y bestias hicieron pacto
Se dio a la alondra la luz del día
Se dio a los búhos sabiduría
Y melodía al ruiseñor.
A los leones fue la victoria,
Para las águilas toda la gloria
Y a las palomas todo el amor."
(Rubén Darío, Cantos de vida y esperanza)
- El pájaro ( no el ave) tiene para Juan Ramón un doble significado, el positivo que indica la belleza de su vuelo y el negativo que representa el triste anuncio de la muerte "corazón errante"
- La paloma aparece relacionada con el atributo de la diosa Venús, por tanto es positivo y se refiere a la belleza.
- El águila presenta una doble simbología, de un lado encarna el poder, la grandeza y de otro la muerte, el mal presagio; cuando el águila se refiere al símbolo de los EEUU se carga de connotaciones negativas en Rubén.
- El ruiseñor es un término positivo, admirado por su bello canto. En Juan Ramón connota además de la musicalidad y belleza el espíritu del poeta.
- El búho
COMO ME MIRAS... POR SI YO PUDIESE
"Pajarillo cojido, de tu pecho dulce
por el águila negra de la muerte,
¡cómo me miras con tu ojito triste!
(negro plenor sangriento de luz débil).
Desde debajo de la garra inmensa,
que para siempre ya le tiene
y afirmado, mientras la desafía
la vasta sombra que su vista emprende.
¡Cómo me mira sin pedirme nada,
cómo me mira... por si yo pudiese,
que ya te está teniendo para siempre!"
(Juan Ramón Jiménez, La muerte)

"Dijo sus secretos al faisán de oro,
en el gabinete, mi blanco tesoro;
de sus claras risas el divino coro .”
(Rubén Darío "El Faisán" de Prosas profanas)
"... El ave incuba el trino¡Oh poetas!,de la lira universal"
(Rubén Darío, Azul)
ESTATUAS MITOLÓGICAS EN EL JARDÍN





"El padre Apolo derramó su gracia,(Rubén Darío, Azul)
"Hércules loco que a los pies de Onfalia
"Y en la matutina hora,
En busca de quietud bajé al fresco y callado jardín.
En el obscuro cielo Venus bella temblando lucía,
como incrustado en ébano un dorado y divino jazmín.
A mi alma enamorada, una reina oriental parecía,
que esperaba a su amante bajo el techo de su camarín,
o que, llevada en hombros, la profunda extensión recorría,
triunfante y luminosa, recostada sobre un palanquín.
«¡Oh, reina rubia! ?díjele?, mi alma quiere dejar su crisálida
y volar hacia ti, y tus labios de fuego besar;
y flotar en el nimbo que derrama en tu frente luz pálida,
y en siderales éxtasis no dejarte un momento de amar».
El aire de la noche refrescaba la atmósfera cálida.
(Rubén Darío)
EL REFLEJO
El "reflejo" es un motivo importante en la poética de Juan Ramón Jiménez y en la de Antonio Machado. Juan Ramón fue el primero en subrayar la importancia de este tema en la obra lírica machadiana llena de reflejos en el agua quieta de la fuente. A su vez. Machado rinde homenaje a Juan Ramón en un poema de 1901, con temática de jardines, dedicándolo a su libro Ninfeas con un verso revelador: «Mágicos lagos en tristes jardines», que puede considerarse como expresión de una lírica compartida.
Para Juan Ramón el poema no es capaz más que recrear la naturaleza como si fuera su espejo, su reflejo.
Es importante, destacar que Juan Ramón está lejos de la concepción parnasiana de que el mundo o la naturaleza es artificial, un simple escenario, sólo sirve para ubicar o describir. Por el contrario y sobre todo en Juan Ramón la naturaleza es al mismo tiempo símbolo o reflejo de su mundo interior.

copia sus grandes frondas amarillas;
el cielo azul es más divino en él,
que viese lo de fuera desde fuera
y desde dentro lo de dentro;
la delicada y fuerte realidad
de la imajen completa.
Mensajera de la estación total,
todo se hacía vista en ella.
* * *

Arriba canta el pájaro
y abajo canta el agua.
(Arriba y abajo,
se me abre el alma).
¡Entre dos melodías,
la columna de plata!
Hoja, pájaro, estrella;
baja flor, raíz, agua.
¡Entre dos conmociones,
la columna de plata!
(¡Y tú, tronco ideal,
entre mi alma y mi alma!)
Mece a la estrella el trino,
la onda a la flor baja.
(Abajo y arriba,
me tiembla el alma).
estaciones del año
El alma está sonriendo. Allí hay flores cuyo perfume embriaga, allí nacen, crecen y son bellas, divinas plantas, hay allí música, armonía, versos, que animan, mientras con los ojos medio cerrados soñamos y alcanzamos ver, tras el manto gris del cielo, el rosa y azul de la aurora, con su sonrisa cepuscular.
Pero cuando las rosas no se marchitan
no dejan de volar, en el jardín del ensueño,
es hermoso
ver blanquear los techos, ver los árboles sin hojas y
el cielo plomizo. Alegre, acaricia el oído el ruido
acompasado de la lluvia.
¡Bendito seas, viejo invierno!
MARIPOSA
¡Divina Psiquis, dulce mariposa invisible
que desde los abismos has venido a ser todo
lo que en mi ser nervioso y en mi cuerpo sensible
forma la chispa sacra de la estatua de lodo!
Te asomas por mis ojos a la luz de la tierra
y prisionera vives en mí de extraño deseo;
te reducen a esclava mis sentidos en guerra
y apenas vagas libre por el jardín del sueño.
Sabia de la Lujuria que sabe antiguas ciencias,
te sacudes a veces entre imposibles muros,
y más allá de todas la vulgares conciencias
exploras los recodos más terribles y obscuros.
En otras ocasiones la mariposa se desprende de los significados anteriores:
"quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar"
¿TORRE DE MARFIL?
Tras de la misteriosa selva extraña
Horadada y labrada una montaña,[...
La montaña labrada parecía
Por un majestuoso Piraneso
Babélico. En sus flancos se diría
Que hubiese cincelado el bloque espeso
El rayo; y en lo alto, enorme friso
De la luz recibía un áureo beso,
Beso de luz de aurora y paraíso.
Y yo grité en la sombra:-¿En qué lugares
vaga hoy el alma mía?- De improviso
surgió ante mí, ceñida de azahares
y de rosas blnquísimas, Estela,
la que suele surgir en mis cantares.
Y díjome com voz deFilomena:
-No temas: es el reino de la lira
de Dante; y la paloma que revuela
en la luz es Beatrice. Aquí conspira
todo al supremo amor y alto deseo.
Aquí llega el que adora y el que admira. [...

( Rubén Darío,”Visión” de El canto errante)
Las imágenes corresponden a la llamada "Montaña Rusa", un montículo artificial creado en el Jardín del Príncipe con un templete de madera. Creada para la contemplación del paisaje, bien pudiera ser algo así como una torre de marfil modernista donde evadirse y dejarse llevar por este mundo de naturaleza idealizada y galante:
"Veréis en mis versos princesas, reyes, cosas imperiales, visiones de países lejanos o imposibles.¡qué queréis! yo detesto la vida y el tiempo en que me tocó nacer"
(Rubén Darío,"Prólogo" Prosas profanas)
AMBIENTE ARISTOCRÁTICO I
He aquí el cuadro. En primer término está la negrura de los coches que explende y quiebra los últimos reflejos solares, los caballos orgullosos con el brillo de sus arneces, y con sus cuellos estirados e inmóviles de brutos heráldicos; los cocheros taciturnos, en su quietud de indiferentes, luciendo sobre las largas libreas los botones metálicos flamantes; y en el fondo de los carruajes, reclinadas como odaliscas, erguidas como reinas, las mujeres rubias de los ojos soñadores, las que tienen cabelleras negras y rostros pálidos, las rosadas adolescentes que ríen con alegría de pájaro primaveral, bellezas lánguidas, hermosuras audaces, castos lirios albos y tentaciones ardientes.
En esa portezuela está un rostro apareciendo de modo que semeja el de un querubín, por aquélla ha salido una mano enguantada que se dijera de niño, y es de morena tal que llama los corazones, más allá se alcanza a ver un pie de Cenicienta con un zapatito oscuro y media lila, y acullá, gentil con sus gestos de diosa, bella con su color de marfil amapolado, su cuello real y la corona de su cabellera, está la Venus de Milo, no manca, sino con dos brazos, gruesos como los muslos de un querubín de Murillo, y vestida a la última moda de París, con ricas telas de Prá.
Más allá está el oleaje de los que van y vienen: parejas de enamorados, hermanos y hermanas, grupos de caballeritos irreprochables; todo en la confusión de los rostros, de las miradas, de los colorines, de los vestidos, de las capotas: resaltando a veces en el fondo negro y aceitoso de los elegantes dumas, una cara blanca de mujer, un sombrero de paja adornado de colibríes, de cintas o de plumas, y el inflado globo rojo, de goma, que pendiente de un hilo lleva un niño risueño, de medias azules, zapatos charolados y holgado cuello a la marinera.
En el fondo, los palacios elevan al azul la soberbia de sus fachadas, en las que los álamos erguidos rayan columnas hojosas entre el abejeo trémulo y desfalleciente de la tarde fugitiva.
A GOYA

Poema A Goya de Rubén Darío
Poderoso visionario,
raro ingenio temerario,
por ti enciendo mi incensario.
Por ti, cuya gran paleta,
caprichosa, brusca, inquieta,
debe amar todo poeta;
por tus lóbregas visiones,
tus blancas irradiaciones,
tus negros y bermellones;
por tus colores dantescos,
por tus majos pintorescos,
y las glorias de tus frescos.
Porque entra en tu gran tesoro
el diestro que mata al toro,
la niña de rizos de oro,
y con el bravo torero,
el infante, el caballero,
la mantilla y el pandero.
Tu loca mano dibuja
la silueta de la bruja
que en la sombra se arrebuja,
y aprende una abracadabra
del diablo patas de cabra
que hace una mueca macabra.
Musa soberbia y confusa,
ángel, espectro, medusa.
Tal aparece tu musa.
Tu pincel asombra, hechiza,
ya en sus claros electriza,
ya en sus sombras sinfoniza;
con las manolas amables,
los reyes, los miserables,
o los cristos lamentables.
En tu claroscuro brilla
la luz muerta y amarilla
de la horrenda pesadilla,
o hace encender tu pincel
los rojos labios de miel
o la sangre del clavel.
Tienen ojos asesinos
en sus semblantes divinos
tus ángeles femeninos.
Tu caprichosa alegría
mezclaba la luz del día
con la noche oscura y fría:
Así es de ver y admirar
tu misteriosa y sin par
pintura crepuscular.
De lo que da testimonio:
por tus frescos, San Antonio;
por tus brujas, el demonio.
FLORES
"Las almas sensitivas
Y todos los poetas soñadores
Proclaman como rey de los olores
El olor virginal de flores vivas"
( Rubén Darío, Del Chorro de la fuente)

Su aliento perfumado yo respiro,
La veo del oriente los albores
y doquiera mirándola deliro
¡Qué no hiciera yo por ella! Yo la adoro,
como el lirio a la linfa cristalina”
(Rubén Darío “Ella” de Iniciación melódica, vaso de miel y mirra)
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del sur”
” (Rubén Darío “Sonatina” de Prosas profanas)
La presencia de las flores y plantas como acantos, evónivos, boj etc. en los poemas no aporta casi nunca una simbología especial, sino que contribuye a crear espacios de belleza plástica y sensorial

"Sobre la terraza, junto a los ramajes,
diríase un trémolo de liras eolias
cuando acariciaban los sedosos trajes,
sobre el tallo erguidas las blancas magnolias”
(Rubén Darío "Era un aire suave" de Prosas profanas)
- La flor del magnolio se asocia casi siempre a ambientes galantes y aristocráticos.
- La rosa, reina del jardín, como no podía ser de otra manera mantiene sus significados tradicionales de belleza, amor, brevedad etc. La rosa blanca se sueleasociar con la mujery la roja con el hombre.

"El dueño fui de mi jardín de sueño,
lleno de rosas y de cisnes vagos...
sus rosas aún me deja su fragancia,
una fragancia de melancolía...
(Rubén Darío, "Canción" de Cantos de vida y esperanza)
"Te deshojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.
Mas todo en torno
--horizontes de tierras y de mares--,
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.
Juan Ramón Jiménez, "Te deshojé como una rosa"

"la tímida violeta tiembla al beso del callado aliso;
celaje misterioso de la tarde,
melancólico ensueño de Murillo"
(Rubén Darío “Las tres” de Iniciación melódica, vaso de miel y mirra)
* * *
"Estas violetas mustias...¡Oh qué olor tan lejano!
¿Es un olor que viene de otro mundo, en el viento?
¿O es que el olor, mujer, les llega por tu mano
desde tu corazón, jardín de sentimiento?
¿Quedó, tal vez, su aroma,entre negligencias
vagas y melodiosas de un aire distraído?
¿Es música fragante de ensueños y de ausencias
de un parque verde y triste el reino del olvido?"
Juan Ramón Jiménez
"lirio divino, lirio de las anunciaciones
lirio, florido, príncipe,
hermano perfumado de las estrellas castas"
( Rubén Darío, "Varia" de Prosas profanas)
EL REFLEJO II

Si es que el alba amorosa en los cristales
Sueña la luz sobre gotas de rocío,
Y dan tinte azulado al cristal frío
Los líquidos efluvios matinales,
Es que el alba copiando en vivo anhelo
La luz azul que tu mirada vierte,
Por ver algo mejor que el mismo cielo
Se asoma a tus cristales para verte
( Rubén Darío, Del Chorro de la fuente)
A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

¿Tienes, joven amigo, ceñida la coraza
para empezar, valiente, la divina pelea?
¿Has visto si resiste el metal de tu idea
la furia del mandoble y el peso de la maza?
¿Te sientes con la sangre de la celeste raza
que vida con los números pitagóricos crea?
¿Y, como el fuerte Herakles al león de Nemea,
a los sangrientos tigres del mal darías caza?
¿Te enternece el azul de una noche tranquila?
¿Escuchas pensativo el sonar de la esquila
cuando el Angelus dice el alma de la tarde?…
¿Tu corazón las voces ocultas interpreta?
Sigue, entonces, tu rumbo de amor. Eres poeta.
La belleza te cubra de luz y Dios te guarde.
(Rubén Darío, Del chorro de la fuente)






