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EL MUNDO INTERIOR DE RUBÉN DARÍO

 Es posible que se tenga la idea de un Rubén Darío preocupado solo por la belleza formal, por la musicalidad y por la creación de mundos imposibles exóticos y lejanos, sin embargo él mismo, consciente de la idea anterior nos cuenta lo siguiente:

"La gritería de trescientas ocas no te impedirá silvano, tocar tu encantadora flauta, con tal de que tu amigo el ruiseñor esté contento de tu melodía. Cuando él no esté para escucharte, cierra los ojos y toca para los habitantes de tu reino interior. ¡Oh pueblo de desunudas ninfas, de rosadas reinas, de amorosas diosas!. Cae a tus pies una rosa, otra rosa, otra rosa ¡Y besos!

 Prólogo a Prosas Profanas, Rubén Darío, Obras completas. Mad, Aguilar, 1968

 En este sentido, Juan Ramón en Mi Rubén Darío,(libro planeado en vida del poeta de Moguer, pero que vio la luz, después de morir y donde se cuentan además de otros aspectos la relación de amistad y admiración entre los dos poetas) señaló el sentido de prosas profanas:

«Hoy,cuando ha vuelto (Darío) con su misma armonía de hierro de oro, con las mismas rosas en supecho, todos cantaron su marcha triunfal. Al quitarle la armadura, le hemos visto el corazón.Yo ya se lo había visto cuando cantó sus Prosas profanas, embriagado de melancolía"

En Prosas profanas de variospoemas que recogen esa misma actitud autocontemplativa, tan propia del escritor modernista.
Ahí están, por ejemplo, la mirada hacia adentro de «El reino interior, el autoanálisis perpetuo
de «Yo persigo unaforma, encarnado en el cuello siempre interrogante del cisne del estanque,
y la peregrinación interior de «La fuente».

Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo, 
botón de pensamiento que busca ser la rosa; 
se anuncia con un beso que en mis labios se posa 
el abrazo imposible de la Venus de Milo. 

Adornan verdes palmas el blanco peristilo; 
los astros me han predicho la visión de la Diosa; 
y en mi alma reposa la luz como reposa 
el ave de la luna sobre un lago tranquilo. 

Y no hallo sino la palabra que huye, 
la iniciación melódica que de la flauta fluye 
y la barca del sueño que en el espacio boga; 

y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente, 
el sollozo continuo del chorro de la fuente 
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.


Joven, te ofrezco el don de esta copa de plata
para que un día puedas calmar la sed ardiente,
la sed que con su fuego más que la muerte mata.
Mas debes abrevarte tan sólo en una fuente,

otra agua que la suya tendrá que serte ingrata,
busca su oculto origen en la gruta viviente
donde la interna música de su cristal desata,
junto al árbol que llora y la roca que siente.

Guíete el misterioso eco de su murmullo,
asciende por los riscos ásperos del orgullo,
baja por la constancia y desciende al abismo

cuya estrada sombría guardan siete panteras:
son los Siete Pecados las siete bestias fieras.
Llena la copa y bebe: la fuente está en ti mismo



COLORES Y SONIDOS DEL MODERNISMO: RUBÉN DARÍO

"Poetas, músicos y pintores son en esencia iguales pero en formas distintas- dirá Rubén-; es su tarea traer a la tierra las armonías que vagan en el espacio de los cielos y las concepciones impalpables que se agitan en los espacios del espíritu"

Tanto en Rubén como en Juan Ramón la influencia de poetas y pintores franceses y también la de Bécquer causará un  deseo de reflejar  en su arte la luz, el color y los sonidos:

  • Cromatismo:

La paleta de colores y tonalidades que emplea Juan Ramón en sus composiciones es mucho más rica que la de Rubén, quien opta por dos colores básicos: el blanco (albo, opalino, marfileo) y por supuesto el azul con sus múltiples significados: celeste, misterio, inteligencia, belleza interior, la inmensidad. Rubén consigue los efectos pictóricos o impresionistas a través de los contrastes frente a Juan Ramón que prefiere las sinestesias

"sobre el azul, una estrella de plata", "alba dorada", "la pálida reina camina vestida de ropas oscuras"

  • Musicalidad:

                          "Que la poesía tenga una expresión análoga a la música"

La frase anterior es de Juan Ramón, pero creemos que en la poesía de Rubén hay mayores muestras de musicalidad que en la de Juan Ramón: aliteraciones constantes, figuras de repetición, palabras elegidas más por la sonoridad que por el concepto, acentuación rítmica de los versos  etc. 

"¡Qué arrugas precoces cincela la cara!", "bajo el ala aleve del leve abanico", "los suspiros se escapan de su boca de fresa"

Conclusión:la lírica de Rubén tiende más a la fusión ente palabra y música, mientras que la de Juan Ramón no se concibe sin el deseo de verter "colores" en sus poemas, pero esto no quiere en absoluto decir que no haya plasticidad y/o musicalidad en las composiciones de ambos autores

¿TORRE DE MARFIL?

quise encerrarme dentro de mí mismo,
y tuve hambre de espacio y sed de cielo
desde las sombras de mi propio abismo"
(Rubén Darío, Cantos de vida y de esperanza)



Tras de la misteriosa selva extraña

Vi que se levantaba el firmamento
Horadada y labrada una montaña,[...

La montaña labrada parecía
Por un majestuoso Piraneso
Babélico. En sus flancos se diría

Que hubiese cincelado el bloque espeso
El rayo; y en lo alto, enorme friso 
De la luz recibía un áureo beso,

Beso de luz de aurora y paraíso.
Y yo grité en la sombra:-¿En qué lugares
 vaga hoy el alma mía?- De improviso

surgió ante mí, ceñida de azahares
 y de rosas blnquísimas, Estela,
 la que suele surgir en mis cantares.

Y díjome com voz deFilomena: 
-No temas: es el reino de la lira 
de Dante; y la paloma que revuela

en la luz es Beatrice. Aquí conspira
todo al supremo amor y alto deseo.
Aquí llega el que adora y el que admira. [...



 ( Rubén Darío,”Visión” de El canto errante)

Las imágenes corresponden a la llamada "Montaña Rusa", un montículo artificial creado en el Jardín del Príncipe con un templete de madera. Creada para la contemplación del paisaje, bien pudiera ser algo así como una torre de marfil modernista donde evadirse y dejarse llevar por este mundo de naturaleza idealizada y galante:

"Veréis en mis versos princesas, reyes, cosas imperiales, visiones de países lejanos o imposibles.¡qué queréis! yo detesto la vida y el tiempo en que me  tocó nacer"

 
(Rubén Darío,"Prólogo" Prosas profanas)


AMBIENTE ARISTOCRÁTICO I



Primavera. Ya las azucenas floridas y llenas de miel han abierto sus cálices pálidos bajo el oro del sol. Ya los gorriones tornasolados, esos amantes acariciadores, adulan a las rosas frescas, esas opulentas y purpuradas emperatrices; ya el jasmín, flor sencilla, tachona los tupidos ramajes, como una blanca estrella sobre un cielo verde. Ya las damas elegantes visten sus trajes claros, dando al olvido las pieles y los abrigos invernales. Y mientras el sol se pone, sonrosando las nieves con una claridad suave, junto a los árboles de la Alameda que lucen sus cumbres resplandecientes en un polvo de luz, su esbeltez solemne y sus hojas nuevas, bulle un enjambre ajeno a ruido de música, de cuchicheos vagos y de palabras fugaces.
He aquí el cuadro. En primer término está la negrura de los coches que explende y quiebra los últimos reflejos solares, los caballos orgullosos con el brillo de sus arneces, y con sus cuellos estirados e inmóviles de brutos heráldicos; los cocheros taciturnos, en su quietud de indiferentes, luciendo sobre las largas libreas los botones metálicos flamantes; y en el fondo de los carruajes, reclinadas como odaliscas, erguidas como reinas, las mujeres rubias de los ojos soñadores, las que tienen cabelleras negras y rostros pálidos, las rosadas adolescentes que ríen con alegría de pájaro primaveral, bellezas lánguidas, hermosuras audaces, castos lirios albos y tentaciones ardientes.
En esa portezuela está un rostro apareciendo de modo que semeja el de un querubín, por aquélla ha salido una mano enguantada que se dijera de niño, y es de morena tal que llama los corazones, más allá se alcanza a ver un pie de Cenicienta con un zapatito oscuro y media lila, y acullá, gentil con sus gestos de diosa, bella con su color de marfil amapolado, su cuello real y la corona de su cabellera, está la Venus de Milo, no manca, sino con dos brazos, gruesos como los muslos de un querubín de Murillo, y vestida a la última moda de París, con ricas telas de Prá.
Más allá está el oleaje de los que van y vienen: parejas de enamorados, hermanos y hermanas, grupos de caballeritos irreprochables; todo en la confusión de los rostros, de las miradas, de los colorines, de los vestidos, de las capotas: resaltando a veces en el fondo negro y aceitoso de los elegantes dumas, una cara blanca de mujer, un sombrero de paja adornado de colibríes, de cintas o de plumas, y el inflado globo rojo, de goma, que pendiente de un hilo lleva un niño risueño, de medias azules, zapatos charolados y holgado cuello a la marinera.
En el fondo, los palacios elevan al azul la soberbia de sus fachadas, en las que los álamos erguidos rayan columnas hojosas entre el abejeo trémulo y desfalleciente de la tarde fugitiva.
CUENTOS DE RUBÉN DARÍO:http://www.scribd.com/doc/12798438/202CuentosdeRubendario

A GOYA


Poema A Goya de Rubén Darío



Poderoso visionario,
raro ingenio temerario,
por ti enciendo mi incensario.

Por ti, cuya gran paleta,
caprichosa, brusca, inquieta,
debe amar todo poeta;

por tus lóbregas visiones,
tus blancas irradiaciones,
tus negros y bermellones;

por tus colores dantescos,
por tus majos pintorescos,
y las glorias de tus frescos.

Porque entra en tu gran tesoro
el diestro que mata al toro,
la niña de rizos de oro,

y con el bravo torero,
el infante, el caballero,
la mantilla y el pandero.

Tu loca mano dibuja
la silueta de la bruja
que en la sombra se arrebuja,

y aprende una abracadabra
del diablo patas de cabra
que hace una mueca macabra.

Musa soberbia y confusa,
ángel, espectro, medusa.
Tal aparece tu musa.

Tu pincel asombra, hechiza,
ya en sus claros electriza,
ya en sus sombras sinfoniza;

con las manolas amables,
los reyes, los miserables,
o los cristos lamentables.

En tu claroscuro brilla
la luz muerta y amarilla
de la horrenda pesadilla,

o hace encender tu pincel
los rojos labios de miel
o la sangre del clavel.

Tienen ojos asesinos
en sus semblantes divinos
tus ángeles femeninos.

Tu caprichosa alegría
mezclaba la luz del día
con la noche oscura y fría:

Así es de ver y admirar
tu misteriosa y sin par
pintura crepuscular.

De lo que da testimonio:
por tus frescos, San Antonio;
por tus brujas, el demonio.

FLORES



"Las almas sensitivas
Y todos los poetas soñadores
Proclaman como rey de los olores
El olor virginal de flores vivas"
 
( Rubén Darío, Del Chorro de la fuente)

Muchas son las flores que aparecen en los poemas modernistas, tales como lilas, nardos, jacintos, rosas, begonias y magnolias... flores aromáticas que se cargan de connotaciones galantes y sexuales muchas veces y que se asocian con la figura femenina. Muchas veces constituyen la base para metáforas y comparaciones:
“En los cálices blancos de las flores 
Su aliento perfumado yo respiro,
La veo del oriente los albores
y doquiera mirándola deliro

¡Qué no hiciera yo por ella! Yo la adoro,
como el lirio a la linfa cristalina”
(Rubén Darío “Ella” de Iniciación melódica, vaso de miel y mirra)


Otras veces son aparecen los orientales crisantemos que es la flor originaria de Japón y representa las leyes y las artes.
En otras ocasiones las más sencillas y populares margaritas, lirios,  ninfeas ( lirios de agua). 
Como curiosidad señalar que el nenufar con el que se asocia al modernismo aparece en ocasiones mínimas:
“Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del sur”
” (Rubén Darío “Sonatina” de Prosas profanas)

La presencia de las flores y plantas como acantos, evónivos, boj etc. en los poemas no aporta casi nunca una simbología especial, sino que contribuye a crear espacios de belleza plástica y sensorial



"Sobre la terraza, junto a los ramajes,
diríase un trémolo de liras eolias
cuando acariciaban los sedosos trajes,
sobre el tallo erguidas las blancas magnolias”
(Rubén Darío "Era un aire suave" de Prosas profanas)

  • La flor del magnolio se asocia casi siempre a ambientes galantes y aristocráticos.
  • La rosa, reina del jardín, como no podía ser de otra manera mantiene sus significados tradicionales de belleza, amor, brevedad etc. La rosa blanca se sueleasociar con la mujery la roja con el hombre.


"El dueño fui de mi jardín de sueño,

lleno de rosas y de cisnes vagos...

sus rosas aún me deja su fragancia,

una fragancia de melancolía...

(Rubén Darío, "Canción" de Cantos de vida y esperanza)

"Te deshojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.

Mas todo en torno
--horizontes de tierras y de mares--,
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.
Juan Ramón Jiménez, "Te deshojé como una rosa"

"la tímida violeta tiembla al beso del callado aliso;

celaje misterioso de la tarde,

melancólico ensueño de Murillo" 
(Rubén Darío “Las tres” de Iniciación melódica, vaso de miel y mirra)

* * *

"Estas violetas mustias...¡Oh qué olor tan lejano!
¿Es un olor que viene de otro mundo, en el viento?
¿O es que el olor, mujer, les llega por tu mano
desde tu corazón, jardín de sentimiento?

¿Quedó, tal vez, su aroma,entre negligencias
vagas y melodiosas de un aire distraído?
¿Es música fragante de ensueños y de ausencias
de un parque verde y triste el reino del olvido?"

Juan Ramón Jiménez

"lirio divino, lirio de las anunciaciones

lirio, florido, príncipe,

hermano perfumado de las estrellas castas"

( Rubén Darío, "Varia" de Prosas profanas)



 

EL REFLEJO II


Si es que el alba amorosa en los cristales
Sueña la luz sobre gotas de rocío,
Y dan tinte azulado al cristal frío
Los líquidos efluvios matinales,

Es que el alba copiando en vivo anhelo
La luz azul que tu mirada vierte,
Por ver algo mejor que el mismo cielo
Se asoma a tus cristales para verte 
 
( Rubén Darío, Del Chorro de la fuente)

BRINDIS A RUSIÑOL


GLORIA al buen catalán que hizo a la luz sumisa
- jardinero de ideas, jardinero de sol-,
¡y al pincel y a la pluma, y a la barba y la risa
con que nos hace alegre la vida Rusiñol 

( Rubén Darío, Barcelona 1912, recogido en Del Chorro de la fuente)

ÁRBOLES EN RUBÉN DARÍO

El tratamiento que hace Darío de los árboles es mucho más descriptivo que el de Juan Ramón, es decir no llega a la comunión con la naturaleza y en concreto los árboles que hace el poeta español.

Para Rubén el pino es el símbolo de la cultura mediterránea:

CANCIÓN DE LOS PINOS

Oh, pinos, oh hermanos en tierra y ambiente, 
yo os amo! Sois dulces, sois buenos, sois graves.
Diríase un árbol que piensa y que siente 
mimado de auroras, poetas y aves.[...]


Cuando en mis errantes pasos peregrinos
la Isla Dorada me ha dado un rincón 
do soñar mis sueños, encontré los pinos, 
los pinos amados de mi corazón.[...]

Amados por tristes, por blandos, por bellos.
Por su aroma, aroma de una inmensa flor, 
por su aire de monjes, sus largos cabellos,
sus savias, ruïdos y nidos de amor.

¡Oh pinos antiguos que agitara el viento 
de las epopeyas, amados del sol!

                                                 ¡Oh líricos pinos del Renacimiento,                                                                                                            y de los jardines del suelo español! [...]

(Rubén Darío, "Canción de los pinos" de El canto errante)


  
   


Yo sé que hay quienes dicen: ¿Por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Esos no ven la obra profunda de la hora, 
la labor del minuto y el prodigio del año. 
 

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa, 
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa: 
¡dejad al huracán mover mi corazón!

(Rubén Darío, Cantos de vida y de esperanza)

Lo fatal 

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo, 
y más la piedra dura porque esa ya no siente, 
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, 
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

EL OTOÑAL JARDÍN MODERNISTA


"Las hojas amarillas caen en la alameda,
en donde vagan tantas parejas amorosas
y en la copa de Otoño, un vago vino queda
en que han de deshojarse, Primavera, tus rosas"
( Rubén Darío, "Versos de otoño" del Canto errante)

* * *



¿SOSTIENE la hoja seca
a la luz que la encanta,
o la luz
a la hoja encantada?  

 Juan Ramón Jiménez,   Poesía, 1917-1923.

RUSIÑOL,Vista del Jardín de la Isla

Colores otoñales , juegos de luces y sombras para representar la  Fuente de Apolo, Vertumno o Tripoleno

"...Recorrimos juntos el jardín. Las carreras estaban cubiertas de hojas secas y amarillentas, que el viento arrastraba delante de nosotros con un largo susurro: Los caracoles, inmóviles como viejos paralíticos, tomaban el sol sobre los bancos de piedra: Las flores empezaban a marchitarse en las versallescas canastillas recamadas de mirto, y exhalaban ese aroma indeciso que tiene la melancolía de los recuerdos. En el fondo del laberinto murmuraba la fuente rodeada de cipreses, y el arrullo del agua, parecía difundir por el jardín un sueño pacífico de vejez, de recogimiento y de abandono".

Ramón del Valle-Inclán, Sonata de Otoño

"Aranjuez en otoño que no tiene ( o tiene de otro modo) en los días claros y espléndidos dela primavera. Las largas avenidas desiertas, muestran su fronda amarillenta aurea. Caen lentamentelas hojas: un tapiz muelle, cubre el suelo; entre los claros del ramaje se columbra el pasar de las nubes. En los días opacos el amarillo del follaje concierta- melancólicamente- con el color plomizo, ceniciento del cielo. Y si el viento, a intervalos, mueve las ramas de los árboles y lleva las hojas de un lado para otro, la sensación de otoño-tristeza, anhelo infinito- es completa en estos parajes, entre estos árboles, a lo largo de estas seculares avenidas, solos, rodeados de silencio; y nuestro espíritu se siente sobrecogido,sin saber que esperar y sin poder concretar su inquietud. Un tren silba a lo lejos y pasa rápido, allá en la lontananza, por el extremo de una alameda..."

Azorín "Aranjuez o la sensibilidad española" de Los valores literarios. Mad. ed. Renacimiento, 1913

PAVO REAL II


El zorzal y el pavo real

Ve un zorzal a un pavo real
que se esponja y gallardea;
le mira la pata fea
y exclama: "¡Horrible animal!"
sin verle la pluma oriental
el pájaro papanatas.

Gentes que llaman sensatas
son otros tantos zorzales:
cuando encuentran pavos reales                               sólo les miran las patas.  

(Del chorro de la fuente. Cantos chilenos)

ESTATUAS EN EL JARDÍN


Y vino el desfile de ensueños y sombras
Y fueron mujeres de rostros de estatua,
Mujeres de rostro de estatuas de mármol
¡tan tristes, tan dulces, tan suaves, tan pálidas!

Y fueron visiones de extraños poemas,
De extraños poemas de besos y lágrimas. 

(Rubén Darío , Prosas profanas) 

ESTATUAS EN EL JARDÍN


En mi jardín se vio una estatua bella;

se juzgó de mármol y era carne viva,

un alma joven habitaba en ella,

sentimental, sensible, sensitiva.


Y tímida ante el mundo, de manera

que, encerrada, en silencio, no salía

sino cuando en la dulce primavera

era la liora de la melodía.


Hora de ocaso y de discreto beso;

hora crepuscular y de retiro;

hora de madrigal y de embeleso,

de "te adoro", de "ay", y de suspiro


(Rubén Darío, Cantos de vida y de esperanza)

LA ESFINGE II


 Este ser, mitad mujer y mitad animal monstruoso, encarna muchas sugerencias poéticas modernistas. Así e símbolo del misterio, del enigma, del secreto, de lo femenino, de la confluencia de la vida y de la muerte. Veamos algunos ejemplos, todos ellos de Rubén Darío :
«Mirad las pupilas azules y húmedas,
la boca de dibujo maravilloso,
con una sonrisa enigmática de esfinge,
quizá un recuerdo de un amor galante» 
Es decir que la esfinge es aquí  y en el siguiente ejemplo, atributo esencialmente femenino, empleado para sugerir una cierta perversidad y ocultos placeres.
"Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;
apoyada en mi brazo como convaleciente
me mirará asombrada con íntimo pavor;
la enamorada esfinge quedará estupefacta;
apagaré la llama de la vestal intacta
¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!"

 
 En cambio, otras veces se reviste de un misterio cargado o no de negatividad. Veámoslo:
"Alma mía, perdura en tu idea divina;
 todo está bajo el signo de un destino supremo;
por el camino que hacia la Esfinge te encamina» 
o en este otro ejemplo:
«Qué es esa siniestra esfinge
 que no nos deja avanzar?»
La esfinge como destino aparece en este último ejemplo:
"Ay triste del que un día en su esfinge interior
pone los ojos e interroga. Está perdido"
* * *
"Alma mía, perdura en tu idea divina;
todo está bajo el signo de tu destino supremo;
sigue en tu rumbo, sigue hacia el ocaso extremo
por el camino que hacia la Esfinge te encamina"


RUBÉN

En Rubén, color y música siempre están presentes:«

¡Oh, Cisne! ¡Oh, sacro pájaro! Si antes la blanca Helena

del huevo azul de Leda brotó de gracia llena,

siendo de la hermosura la princesa inmortal,
bajo tus blancas alas la nueva Poesía
concibe en una gloria de luz y de armonía
la Helena eterna y pura que encarna el ideal»7.

POEMA LOS CISNES

¿Qué signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello
al paso de los tristes y errantes soñadores?
¿Por qué tan silencioso de ser blanco y ser bello,
tiránico a las aguas e impasible a las flores?
Yo te saludo ahora como en versos latinos
te saludara antaño Publio Ovidio Nasón.
Los mismos ruiseñores cantan los mismos trinos,
y en diferentes lenguas es la misma canción.
A vosotros mi lengua no debe ser extraña.
A Garcilaso visteis, acaso, alguna vez…
Soy un hijo de América, soy un nieto de España…
Quevedo pudo hablaros en verso en Aranjuez…
Cisnes, los abanicos de vuestras alas frescas
den a las frentes pálidas sus caricias más puras
y alejen vuestras blancas figuras pintorescas
de nuestras mentes tristes las ideas oscuras.
Brumas septentrionales nos llenan de tristezas,
se mueren nuestras rosas, se agotan nuestras palmas,
casi no hay ilusiones para nuestras cabezas,
y somos los mendigos de nuestras pobres almas.
Nos predican la guerra con águilas feroces,
gerifaltes de antaño revienen a los puños,
mas no brillan las glorias de las antiguas hoces,
ni hay Rodrigos ni Jaimes, ni hay Alfonsos ni Nuños.
Faltos del alimento que dan las grandes cosas,
¿qué haremos los poetas sino buscar tus lagos?
A falta de laureles son muy dulces las rosas,
y a falta de victorias busquemos los halagos.
La América española como la España entera
fija está en el Oriente de su fatal destino;
yo interrogo a la Esfinge que el porvenir espera
con la interrogación de tu cuello divino.
¿Seremos entregados a los bárbaros fieros?
¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés?
¿Ya no hay nobles hidalgos ni bravos caballeros?
¿Callaremos ahora para llorar después?
He lanzado mi grito, Cisnes, entre vosotros
que habéis sido los fieles en la desilusión,
mientras siento una fuga de americanos potros
y el estertor postrero de un caduco león…
…Y un cisne negro dijo: «La noche anuncia el día».
Y uno blanco: «¡La aurora es inmortal! ¡La aurora
es inmortal!» ¡Oh tierras de sol y de armonía,
aún guarda la Esperanza la caja de Pandora!

La presencia del jardín es continua en la literatura modernista, que a menudositúa en su seno o bajo su directa influencia el desarrollo de acciones ola expresión de sentimientos. Particularmente interesantes son, por muchasrazones, las imágenes de los jardines sucesivos y cambiantes que acompañanal Marqués de Bradomin en las Sonatas de Valle-Inclán.

Valle-Inclán habló de «los armoniosos y melancólicos jardines de Rusiñol, todos llenos de emoción y de una verdad lejana y permanente, la verdad del recuerdo», distante siempre de lo que sólo es «verdad inmediata y efímera».se perdiera entre ellas!» En el jardín encuentra el modernismo, en suma, un lugar particularmente propicio para desplegar su sensibilidad estética y su vocación poética. En él

 
dialoga con la naturaleza, se acerca artísticamente al paisaje y se deja invadir
por sus múltiples sugerencias. «Entre los olorosos y evocadores boscajes —escribe
Rubén Darío sobre Aranjuez— resucitan las lejanas escenas,
y hay en el ambiente de los jardines y alamedas como dormidos ecos galantes

que no aguardan sino el enamorado o el poeta que sepa despertarlos»

También

en Aranjuez —«Aranjuez, rojo todo, enseñando, en un incendio de consunción,
el alma”—, durante el homenaje ofrecido a Azorín en noviembre de
1913, recuerda Juan Ramón Jiménez  que «los jardines caídosy el cielo nublado compusieron infinitas alegorías ideales, a lo romántico y alo clásico», en aquel lugar de «inmenso silencio solitario que a veces endulzaba,lejos, o desgarraba, cerca, el mirlo con su breve chorro de aguda música».