
El pavo real representa la belleza; simboliza la plenitud y la totalidad, ya que reúne todos los colores del arco iris, la elegancia, el exotismo, la evasión, el ambiente refinado.
Varios son los ejemplos que aparecen en los poemas de Rubén Darío de este símbolo, sin embargo no es tan recurrente en el modernismo literario como cabría suponer. Lo es mucho más por ejemplo en la pintura modernista.
De cualquier forma el pavo real es un símbolo de larga tradición en muchas culturas, por ejemplo es el símbolo nacional de la India y en el cristianismo representaba la resurrección.
El pavo real también se carga de connotaciones negativas en algún momento ( pavonearse), pero no en el modernismo.
El pavo real está representado en varias ocasiones en los jardines de Aranjuez, sirva como ejemplo la estatua de la diosa Hera, en el jardín de las estatuas de El Jardín de la Isla, pues es uno de sus atributos o el pavo real con que se ha hecho acompañar Narciso en el Jardín del Príncipe, pero sin duda es el animal que se pasea por los jardines el que mejor refleja la atracción modernista por esta ave, como muestra la im agen de abajo tomada en uno de los "chinescos " del jardín del Príncipe.
“¡Divina estación! ¡Divina
estación! Sonríe al alba
más dulcemente. La cola
del pavo real exalta su prestigio”
(Cantos de vida y de esperanza)
o en la conocidísma Sonatina "el jardín puebla el triunfo de los pavo reales"