BRINDIS A RUSIÑOL


GLORIA al buen catalán que hizo a la luz sumisa
- jardinero de ideas, jardinero de sol-,
¡y al pincel y a la pluma, y a la barba y la risa
con que nos hace alegre la vida Rusiñol 

( Rubén Darío, Barcelona 1912, recogido en Del Chorro de la fuente)

ÁRBOLES EN RUBÉN DARÍO

El tratamiento que hace Darío de los árboles es mucho más descriptivo que el de Juan Ramón, es decir no llega a la comunión con la naturaleza y en concreto los árboles que hace el poeta español.

Para Rubén el pino es el símbolo de la cultura mediterránea:

CANCIÓN DE LOS PINOS

Oh, pinos, oh hermanos en tierra y ambiente, 
yo os amo! Sois dulces, sois buenos, sois graves.
Diríase un árbol que piensa y que siente 
mimado de auroras, poetas y aves.[...]


Cuando en mis errantes pasos peregrinos
la Isla Dorada me ha dado un rincón 
do soñar mis sueños, encontré los pinos, 
los pinos amados de mi corazón.[...]

Amados por tristes, por blandos, por bellos.
Por su aroma, aroma de una inmensa flor, 
por su aire de monjes, sus largos cabellos,
sus savias, ruïdos y nidos de amor.

¡Oh pinos antiguos que agitara el viento 
de las epopeyas, amados del sol!

                                                 ¡Oh líricos pinos del Renacimiento,                                                                                                            y de los jardines del suelo español! [...]

(Rubén Darío, "Canción de los pinos" de El canto errante)


  
   


Yo sé que hay quienes dicen: ¿Por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Esos no ven la obra profunda de la hora, 
la labor del minuto y el prodigio del año. 
 

Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa, 
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa: 
¡dejad al huracán mover mi corazón!

(Rubén Darío, Cantos de vida y de esperanza)

Lo fatal 

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo, 
y más la piedra dura porque esa ya no siente, 
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo, 
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

EL OTOÑAL JARDÍN MODERNISTA


"Las hojas amarillas caen en la alameda,
en donde vagan tantas parejas amorosas
y en la copa de Otoño, un vago vino queda
en que han de deshojarse, Primavera, tus rosas"
( Rubén Darío, "Versos de otoño" del Canto errante)

* * *



¿SOSTIENE la hoja seca
a la luz que la encanta,
o la luz
a la hoja encantada?  

 Juan Ramón Jiménez,   Poesía, 1917-1923.

RUSIÑOL,Vista del Jardín de la Isla

Colores otoñales , juegos de luces y sombras para representar la  Fuente de Apolo, Vertumno o Tripoleno

"...Recorrimos juntos el jardín. Las carreras estaban cubiertas de hojas secas y amarillentas, que el viento arrastraba delante de nosotros con un largo susurro: Los caracoles, inmóviles como viejos paralíticos, tomaban el sol sobre los bancos de piedra: Las flores empezaban a marchitarse en las versallescas canastillas recamadas de mirto, y exhalaban ese aroma indeciso que tiene la melancolía de los recuerdos. En el fondo del laberinto murmuraba la fuente rodeada de cipreses, y el arrullo del agua, parecía difundir por el jardín un sueño pacífico de vejez, de recogimiento y de abandono".

Ramón del Valle-Inclán, Sonata de Otoño

"Aranjuez en otoño que no tiene ( o tiene de otro modo) en los días claros y espléndidos dela primavera. Las largas avenidas desiertas, muestran su fronda amarillenta aurea. Caen lentamentelas hojas: un tapiz muelle, cubre el suelo; entre los claros del ramaje se columbra el pasar de las nubes. En los días opacos el amarillo del follaje concierta- melancólicamente- con el color plomizo, ceniciento del cielo. Y si el viento, a intervalos, mueve las ramas de los árboles y lleva las hojas de un lado para otro, la sensación de otoño-tristeza, anhelo infinito- es completa en estos parajes, entre estos árboles, a lo largo de estas seculares avenidas, solos, rodeados de silencio; y nuestro espíritu se siente sobrecogido,sin saber que esperar y sin poder concretar su inquietud. Un tren silba a lo lejos y pasa rápido, allá en la lontananza, por el extremo de una alameda..."

Azorín "Aranjuez o la sensibilidad española" de Los valores literarios. Mad. ed. Renacimiento, 1913

PAVO REAL II


El zorzal y el pavo real

Ve un zorzal a un pavo real
que se esponja y gallardea;
le mira la pata fea
y exclama: "¡Horrible animal!"
sin verle la pluma oriental
el pájaro papanatas.

Gentes que llaman sensatas
son otros tantos zorzales:
cuando encuentran pavos reales                               sólo les miran las patas.  

(Del chorro de la fuente. Cantos chilenos)

ESTATUAS EN EL JARDÍN


Y vino el desfile de ensueños y sombras
Y fueron mujeres de rostros de estatua,
Mujeres de rostro de estatuas de mármol
¡tan tristes, tan dulces, tan suaves, tan pálidas!

Y fueron visiones de extraños poemas,
De extraños poemas de besos y lágrimas. 

(Rubén Darío , Prosas profanas) 

ESTATUAS EN EL JARDÍN


En mi jardín se vio una estatua bella;

se juzgó de mármol y era carne viva,

un alma joven habitaba en ella,

sentimental, sensible, sensitiva.


Y tímida ante el mundo, de manera

que, encerrada, en silencio, no salía

sino cuando en la dulce primavera

era la liora de la melodía.


Hora de ocaso y de discreto beso;

hora crepuscular y de retiro;

hora de madrigal y de embeleso,

de "te adoro", de "ay", y de suspiro


(Rubén Darío, Cantos de vida y de esperanza)

PAVO REAL I


El pavo real representa la belleza; simboliza la plenitud y la totalidad,  ya que reúne todos los colores del arco iris, la elegancia, el exotismo, la evasión, el ambiente refinado.

Varios son los ejemplos que aparecen en los poemas de Rubén Darío de este símbolo, sin embargo no es tan recurrente en el modernismo literario como cabría suponer. Lo es mucho más por ejemplo en la pintura modernista.

De cualquier forma el pavo real es un símbolo de larga tradición en muchas culturas, por ejemplo es el símbolo nacional de la India y en el cristianismo representaba la resurrección.

El pavo real también se carga de connotaciones negativas en algún momento ( pavonearse), pero no en el modernismo.

El pavo real está representado en varias ocasiones en los jardines de Aranjuez, sirva como ejemplo la estatua de la diosa Hera,  en el jardín de las estatuas de El Jardín de la Isla, pues es uno de sus atributos o el pavo real con que se ha hecho acompañar Narciso en el Jardín del Príncipe, pero sin duda es el animal que se pasea por los jardines el que mejor refleja la atracción modernista por esta ave, como muestra la im agen de abajo tomada en uno de los "chinescos " del jardín del Príncipe.

“¡Divina estación! ¡Divina
estación! Sonríe al alba
más dulcemente. La cola
del pavo real exalta su prestigio”

(Cantos de vida y de esperanza)

o en la conocidísma Sonatina "el jardín puebla el triunfo de los pavo reales"



No se callaba la fuente, no se callaba…Reía, saltaba, charlaba… Y nadie sabía lo que decía.Clara, alegre, polifónica, columnilla salomónicaperforaba el silencio del Poniente y, gárrula, se empinaba para ver el sol muriente.No se callaba la fuente. no se callaba…Como vena de la noche, su barrena, plata fría , encogía y estiraba…Subía, bajaba, charlaba… Y nadie sabía lo que decía.Cuando la aurora volvía…* * *DICE LA FUENTE (Manuel Machado)
Casi todo alma,
vaga Gerineldos
por esos jardines
del rey, a lo lejos,
junto a los macizos
de arrayanes…
Besos
de la reina dicen
los morados cercos
de sus ojos mustios,
dos idilios muertos.
Casi todo alma,
se pierde en silencio,
por el laberinto
de arrayanes…
¡Besos!
Solo, solo, solo,
lejos, lejos, lejos…
Como una humareda,
como un pensamiento…
Como esa persona
extraña que vemos
cruzar por las calles
oscuras de un sueño.

* * *

Manuel Machado (1874-1947). Poema "Lirio"

EL PAVO REAL


Las dos composiciones que presento no pertenecen a autores modernistas, la primera pertenece a Gabriela Mistral nació con el Modernismo, y su poesía se vio influenciada por los dos grandes modernistas hispanoamericanos: Amado Nervo y Rubén Dario. Nunca estuvo en Aranjuez, pero su poema es tan hermoso que no me he resitido a mostrarlo.

La segunda es parte de la letra de una hermosísima canción de Silvio Rodríguez, ¿Hay tanta diferencia entre una canción y un poema?

Ambas tienen varias cosas en común, pues además de la presencia del pavo real, el ritmo se consigue a partir de estructuras paralelísticas y repeticiones. 

Atrévete y crea un poema o una canción sobre el pavo real.


Que sopló el viento y se llevó las nubes

y que en las nubes iba un pavo real,
que el pavo real era para mi mano
y que la mano se me va a secar,
y que la mano le di esta mañana
al rey que vino para desposar.
¡Ay que el cielo, ay que el viento, y la nube
que se van con el pavo real! 

 
El Pavo Real de Gabriela Mistral
* * * 
Un pavo real se pasea
por un desván en penumbras
y a su paso, que deslumbra,
la oscuridad se voltea
¿Qué transformó pluma en tea
de apariciones umbrías?
¿Qué pasión, qué melodía
tocó el corazón humano
para conducir la mano
del sueño a la poesía?
del sueño a la poesía
* * *

 Del sueño a la poesía Silvio Rodríguez

ASOCIACIÓN DE IDEAS



¿Es posible que la enigmática sonrisa de la Gioconda provenga de la Esfinge...?

A mí así me lo parece, a mí y muchas más personas, pues debes saber que la Gioconda de Leonardo es conocida como la Esfinge de Occidente.

A Óscar Wilde,( el señor de la foto que sin duda está de acuerdo con el parecido de las dos "damas de arriba)  le llamaban la atención las esfinges, fíjate en los  textos que aparecen más abajo y elige una de las dos actividades propuestas:

  • Realiza una descripción de cualquiera de las imágenes que aparecen en esta entrada, intentando que la sugerencia y el misterio estén presentes (Fíjate cómo lo hace Wilde)
  • Añade unas líneas a la segunda historia que aparece, de manera que sean la conclusión del cuento
  1. LA ESFINGE SIN SECRETO (ÓSCAR WILDE)

"Tuve la sensación de que era el rostro de alguien que guardaba un secreto, aunque fuese incapaz de adivinar si era bueno o malo. Se trataba de una belleza moldeada a fuerza de misterios... una belleza psicológica, en realidad, no plástica... y el atisbo de sonrisa que rondaba sus labios era demasiado sutil para ser realmente dulce".

***

2. LA ESFINGE . (ÓSCAR WILDE)

"Desde un ángulo oscuro de mi estancia, durante más tiempo del que puedo imaginarme, una Esfinge bella y silenciosa me acecha a través de las tinieblas ondulantes. Intangible y quieta, no se alza ni hace el menor movimiento. Poco le importan las lunas de plata y los soles remolinantes. En el aire el rojo sustituye al gris; las oleadas de luna descienden, pero cuando llega el alba, ella no se va y cuando vuelve la noche, sigue ahí.

La aurora sigue a la aurora y las noches declinan, y durante todo ese tiempo esta extraña gata permanece extendida sobre el tapiz chino, con sus ojos de raso fijos en la orla de cero. Permanece acostada sobre el tapiz, espiando oblicuamente, y sobre su pecho color roble ondea su piel suave y sedosa, con estremecimientos que llegan a veces hasta sus orejas puntiagudas. Acércate ya, mi hermoso senescal, que dormitas en tu postura estatuaria. Acércate ya, ser de una extravagancia exquisita, mitad mujer, mitad animal.

Acércate, encantadora y lánguida Esfinge mía, ven a colocar tu cabeza sobre mi rodilla y ...."



LA ESFINGE I


"y halló al pie de la sacra Vencedora
el helado cadáver de la Esfinge" 
(Rubén Darío, Cantos de vida y de esperanza)
Según cuenta la leyenda, la Esfinge  tenía "la costumbre" de devorar a los hombres que eran incapaces de resolver que ella les planteaba a cambio de la salvación.  
Uno tras otro fueron cayendo, víctimas de su ignorancia, y terminaron siendo engullidos sin piedad hasta que un día apareció un hombre que decía llamarse Edipo, el cual se enfrentó valerosamente y terminó resolviendo los enigmas planteados.El monstruo, humillado y vencido  se lanzó en picado al vacío desde lo más alto de gigantesca roca, acabando con su existencia.

LA ESFINGE III


Según describen los autores del Grupo “MYTHOS” Dª Providencia Andrés Sánchez, D. Abundio García Caballero, Dª Mar Guerra Escobar, D. Alfonso López Pulido, Dª Pilar Mateos García, Dª Alicia Pascual Hernansanz y Dª Ángeles Patiño Patiño, en su Guía de la exposición “LA MITOLOGÍA CLÁSICA EN LAS FUENTES Y JARDINES DE ARANJUEZ” CAP de Aranjuez –enero 2005-

"La esfinge es un monstruo femenino, con cuerpo, patas y cola de león, cabeza y busto de mujer y con alas de ave de rapiña, aunque aquí carecen de ellas.
Este motivo mitológico llego a Grecia procedente del Mediterráneo oriental, donde ya era utilizado desde el siglo XIII a. C. por los egipcios, que lo representaban con cuerpo, patas y cola de león y con cabeza humana, pero femenina.
Normalmente su función es vigilar y guardar el acceso a ciertos espacios sagrados, como la Esfinge de Gize, o como las esfinges que coronan las estelas funerarias. De acuerdo con esta función de vigilancia, estas esfinges del Parterre pueden interpretarse como guardianas del recinto palaciego".


LA ESFINGE II


 Este ser, mitad mujer y mitad animal monstruoso, encarna muchas sugerencias poéticas modernistas. Así e símbolo del misterio, del enigma, del secreto, de lo femenino, de la confluencia de la vida y de la muerte. Veamos algunos ejemplos, todos ellos de Rubén Darío :
«Mirad las pupilas azules y húmedas,
la boca de dibujo maravilloso,
con una sonrisa enigmática de esfinge,
quizá un recuerdo de un amor galante» 
Es decir que la esfinge es aquí  y en el siguiente ejemplo, atributo esencialmente femenino, empleado para sugerir una cierta perversidad y ocultos placeres.
"Y he de besarla un día con rojo beso ardiente;
apoyada en mi brazo como convaleciente
me mirará asombrada con íntimo pavor;
la enamorada esfinge quedará estupefacta;
apagaré la llama de la vestal intacta
¡y la faunesa antigua me rugirá de amor!"

 
 En cambio, otras veces se reviste de un misterio cargado o no de negatividad. Veámoslo:
"Alma mía, perdura en tu idea divina;
 todo está bajo el signo de un destino supremo;
por el camino que hacia la Esfinge te encamina» 
o en este otro ejemplo:
«Qué es esa siniestra esfinge
 que no nos deja avanzar?»
La esfinge como destino aparece en este último ejemplo:
"Ay triste del que un día en su esfinge interior
pone los ojos e interroga. Está perdido"
* * *
"Alma mía, perdura en tu idea divina;
todo está bajo el signo de tu destino supremo;
sigue en tu rumbo, sigue hacia el ocaso extremo
por el camino que hacia la Esfinge te encamina"


Poemas a Rusiñol

"Jardines (Modos del alma)", de Ramón Perez de
Ayala. Fechado en 1908, se publicó en El sendero andante:

El hombre no es su traza corporal,

ni es su palabra volandera,

ni lo que haya bien o haya hecho mal,

ni nada extern0 y por de fuera.

Todo lo está en moradas interiores,

más allá de la carne oscura;
y nunca ojos habrá, salteadores,
que profanen esta clausura.
Selladas han de estar moradas tales.
La soledad es su atributo;
y, como en 10s jardines conventuales,
el silencio sazona el fruto.
Este es el hombre, sombra caediza,
ciega, vehemente y errabunda,
que en la interior morada solemniza
su significaci6n profunda.
Igual la tierra, ciega y vehemente
-sombras hacinadas sin cuento-,
parece sosegar con luz consciente
en un interior aposento.
El tumulto de fuerzas, ahora afines
y luego enemigas, se encalma
y halla conciencia y expresi6n. Jardines.
Dijkranse modos del alma.
El estanque en arrobo es ojo casto
y de firmamento está hambriento;
que no le sacia el diamantino pasto
de la carne del fmamento.
El cipr6s caviloso, erecto y fuerte,
que en 10 azul recorta su ojiva,
no es otra cosa que el miedo a la muerte
por amor a la rosa viva.
El rojo del clavel, carnal congoja.
Y la cenci& superficie
verde del prado, y una que om hoja
seca; dolor en la molicie.
La estatua mutilada, idolo roto;
la fe que perdi6 su entereza.
El borboteo de un anhelo ignoto
sobre el musgo de la pereza.
Las avenidas tersas y nevadas,
perdiéndose en 10s arrayanes,
igual que entre flaquezas emboscadas
se derriten nuestros afanes.
Y las sutiles aves huideras
sobre un ocaso de carmin;
memorias, ilusiones y quimeras.
Y al fin, el Último jardin.
Santiago: tus pinceles poetizan
las cosas, con clarividente
emoción, y en tus parques se deslizan

las almas silenciosamente


Tocado, asipues, en sus fibras más sensibles se sintió Rarnón Pérez de
Ayala al contemplar las telas del bohemi0 pintor catalán, cuyos jardines,
henchidos de emotivo espiritualismo, no vacilaría el asturiano en calificarlos

como "modos del alma".

Por su parte, Juan Ramón ofrendó al modernista

barcelonés el poema cuyo frontis dice "A SantiagoRusiiIol (Por cierta rosa) (En
su libro Jardines de Espafia)". Incluido primitivamente en Ornato, a la postre
pas6 al conjunt0 Devoción y consecuencia (1910-1914). La versión definitivaes
bta:
Mira, maestro, este solitari0 paraje
quieto y hondo, tan dulce de luz y de verdores
como aquellos de paz, de temura, de encaje,
en que tu corazón soñara 10s colores.
Su ocaso vago tiene tu doliente elocuencia,
tu oración de otras tardes en su cenit persiste,
se hunde en la noche azul con aquella demencia
de nostaljia que tú callando nos dijiste.
El agua que en el fondo de esta gruta, obstinada
cua1 en un re16 uiste, cóncavamente llora,
refresca la penumbra con la esencia mojada
que enre.6 a sus misterios tu alma embalsamadora.
Y, cielo abierto en flor, venus clara y celeste,
esta rosa,en su tallo de un verde no aprendido,
recoje la luz Última del crepúsculo este
que parece que tú, otra vez, has sentido;
fantasma de matices, doncella que trocase,
voluble, su oro en plata y su plata en violeta,
como si, en un anhelo de encantos, imitase
tu coraz6n romintico de pintor y poe ta...
Decoraci6n de ensuefio ya mirada de estrellas,
donde el surtidor, pálido, al cielo se levanta,
mientras el ruisefior, loco de penas beilas,
quieto frente a la rosa que tú has pintado, canta
(Cuadro)
... Soledad que el amor deja al arte. Sombrosa
senda en que aún cabecea tu pincel vespertino ...
Glorieta de pasibn, en que es reina tu rosa
de un mundo mis pequefio, más dulce y más divino

Opiniones sobre los jardines de Rusiñol

"Estos jardines vetustos queRusiño1 eligecomo temapreferentepara su inspiraci6n, estan precisamente despojándose, a fuerza devejez y de abandono,de su elemento humano, delhombre que  trazó, para volver a unirse con la tierra madre. Lasarquitecturas se derrumban, las esculturas se desmoronan, elciprés se carcome en las glorietas, el agua se evapora en los estanques o se filtra a través de las grietas de las tazas.Silenciosamente, la naturaleza vuelve a apoderarse de lo que essuyo ... Hay un tenaz proceso dramático, que parece muerte, y en
realidad es triunfo; los jardines se extinguen ahogados por la vida que no muere, o, mejor dicho, se tienden al morir, acogiéndose al regazo de la madre tierra y envolviéndose en su manto piadoso ...'"

Martínez Sierra en el prólogo de  Paisaje, monografía de arte escrita por Rusiñol

Jean Lorrain, sobre la misma obra (en el apartado "Opiniones)

" ... otra melancolia, la melancolia de soledad y de tristeza opresora de las monarquias decrépitas, una tristeza adormilada de los parques reales, inmovilizados en el silencio, como embalsamados en calor y abandono, Versalles españoles,marcados por esta especie de muerte que parece haber caído, sobre toda la obra de 10s Borbones: Borbones de Francia, Borbones de España, dinastías cuyo sudari0 se arrastra y pesa en las alamedas rectas de Aranjuez como en los boscajes de Trianon."

Andersen yshiller

Andersen en su Viaje por España, (septiembre- diciembre 1862) dice sobreAranjuez

... oasis del desierto de la provincia de Madrid. Naturalmente, nos vino al punto a la memoria la frase del Don Carlo de Schiller: «Los días gloriosos de Aranjuez han tocado a su fin»

Shiller escrib ió un drama cuyo protagonista es el infante don Carlos y lo sitúa en Aranjuez ( primera parte

Plaza de parejas

 Swinburne, Townsend y Bourgoing, próximos a los círculos cortesanos, los descriptores de uno de los juegos ecuestres preferidos en las fiestas promovidas por la corte durante sus estancias enel Aranjuez del último cuarto del setecientos: las «parejas»,

«débil y fría imagen de los antiguos torneos [que] recordaban un poco a los espectadores, tiaciéndoselas añorar, aquellas fiestas en que los antiguos caballeros, bajo las miradas de los reyes y las damas, iban impelidos por eldoble acicate de la gloria y el amor» .

También Bourgoing da testimonio de otra forma más —digamos que igualmente elemental— de desplegar el patronazgo regio, al referirse a los ejercicios ecuestres participados por miembros de la familia real y miembros de la corte en Aranjuez a que hemos aludido: «Para que los cortesanos más adictos encontrasen algún atractivo en este baile de centauros, era preciso, nada menos, que gozasen del honor que significa tomar parte en tales diversiones junto a los hijos del monarca y contribuira su diversión».


Su nombre es debido al Juego de Parejas que tenía lugar en esta plaza y era una especie de baile a caballo en la que cuarenta y ocho caballeros iban divididos en cuatro filas encabezadas por uno de los hijos del rey y desfilando disciplinadamente se cruzaban y entrecruzaban en una especie de baile, torneo y desfile militar.

Descripción de Bouring

Pero la naturaleza ha puesto tanto de su parte al prodigarse en flores y plantas exóticas, junto a las cuales se alzan bellos y extraños árboles extranjeros, y extensas avenidas de sauces llorones que ofrecen grata sombra a pesar de estar en una superficie completamente plana, este jardín constituye, sin duda, uno de los paseos más agradables de Europa. Le debo este elogio en pago de las deliciosas horas que pasé vagando entre sus dédalos de flores y verdor; y rodeado por las riquezas vegetales de dos mundos, gocé la más apacible distracción en los afanes de mis ocupaciones. El palacio y los demás edificios de Aranjuez son agradables de forma, pero carecen de magnificencia. 

PLÁTANOS

En el libro " Viage de España ", escrito por Antonio Ponz en 1787, ya se comentaban las especies de plátanos existentes en Aranjuez: " tres especies tenemos ya de plátanos que de pocos años á esta parte se han introducido en estas cercanías de la Corte. Y de las tres especies tenemos en Aranjuez; es á saber: Plátanos de Oriente de hoja grande; Plátano también de Oriente de hoja pequeña y Plátanos de Occidente. Los dos primeros vinieron á Aranjuez de los viveros de París." 

NARCISO:LA BELLEZA- EL REFLEJO



El reflejo-Óscar Wilde

Cuando murió Narciso las flores de los campos quedaron desoladas y solicitaron al río gotas de agua para llorarlo.


-¡Oh! -les respondió el río- aun cuando todas mis gotas de agua se convirtieran en lágrimas, no tendría suficientes para llorar yo mismo a Narciso: yo lo amaba.

-¡Oh! -prosiguieron las flores de los campos- ¿cómo no ibas a amar a Narciso? Era hermoso.

-¿Era hermoso? -preguntó el río.

-¿Y quién mejor que tú para saberlo? -dijeron las flores-. Todos los días se inclinaba sobre tu ribazo, contemplaba en tus aguas su belleza...

-Si yo lo amaba -respondió el río- es porque, cuando se inclinaba sobre mí, veía yo en sus ojos el reflejo de mis aguas.