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as historias han sido tramadas para explicarse fenómenos de la naturaleza, para inspirar miedo, para sentirse protegidos, para entretenerse en las noches junto al fuego narrando relatos en los que estos seres eran los protagonistas. Les ofrecemos una serie de actividades sobre seres fabulosos para los últimos años de la Educación Primaria y los primeros de la Educación Secundaria.



Actividad 1. Galería de personajes



Te proponemos que leas las siguientes descripciones de seres fantásticos.



Sadhuzag


Es un ciervo fabuloso en cuya cornamenta pueden contarse casi setenta y cuatro ramificaciones. Estas ramificaciones son huecas y funcionan como un conjunto de flautas. Si el animal se expone al viento del sur, los sonidos son dulces y atraen a los animales de los bosques, que caen rendidos entre sus patas. Pero si el viento del norte toca en sus innúmeros cuernos, arranca un aullido tan estremecedor que los ríos salen de sus cauces, los frutos maduran y estallan, y las hierbas se erizan, como si fueran la cabellera de la tierra asustada.



Astomi


Se trata de un pueblo de seres sin boca, que viven del aire y de los bellos olores que alcanzan a respirar. Se asemejan a burbujas atravesadas por la luz del sol. Son vulnerables a las gotas de lluvia, que los traspasan si los tocan, y se desgarran cuando las orquestas desafinan. Estas extrañas y redondas criaturas se vuelven completamente ciegas por las noches, en las que se dedican a flotar, livianas como sueños.



El gigante de las mareas


Es un gigante de piedra que empuja las aguas del mar dos veces al día, cada seis horas. Las empuja de tal manera que produce una gigantesca y amenazadora onda sobre la extensa playa que ha quedado por el retiro de las aguas. Las empuja con desesperación, porque busca a la ondina que ama desde hace muchos años y que ha perdido un día entre la espuma. Cuando se cansa de empujar, las aguas se alivian, se reacomodan y vuelven a moverse acompasadamente a un lado y a otro. Y el gigante se tira, rendido, en la orilla, adoptando el aspecto de una montaña, a dormir una de sus siestas de seis horas, entre los vuelos de las atrevidas gaviotas y las caricias de las algas de colores. No se sabe si algún día el gigante encontrará a su enamorada, y las aguas del mar siguen subiendo y bajando, impulsadas por sus palmas enormes y bondadosas.



Baaras


Es la planta que huye. Parece pertenecer al género vegetal, pero en cuanto se intenta arrancarla de su sitio, se desplaza como un pequeño animal asustado.